Entrenamiento personal – Coaching

“Para poner orden en el mundo, primero hay que poner la nación en orden. Para poner la nación en orden, primero hay que poner la familia en orden. Para poner la familia en orden, primero se debe cultivar la vida personal; comenzar con el corazón en lo que se quiere”. - Confucio


La vida planificada se vive más a plenitud. Las personas que toman un tiempo para organizarse saben que es más fácil vivir con el mundo personal en orden. Es importante vivir la vida con integridad, honrando nuestro propósito en ella, nuestros valores y nuestras creencias. Sabemos que necesita haber un balance en la vida y enfocarnos en las cosas que son realmente importantes, pero siempre bajo nuestra propia definición de éxito y fracaso. No es posible vivir la vida de los demás, para tener éxito, cada persona debe definir sus metas de vida y trazarse un plan para alcanzarlas.


El entrenamiento personal es una transformación con un enorme impacto en la vida de una persona, es aprender a ir de: "cómo se es" a "cómo se quiere ser". El Entrenamiento personal o parental, es una relación profesional, donde se ayuda a forjar el proyecto de vida de cada ser humano, un modelo de crecimiento comprensivo, a la medida.


Los servicios de entrenamiento o “coaching” no son servicios de consultoría, consejería o psicoterapia. Las personas que contratan los servicios de un entrenador personal están seguros de que en sus vidas hay un potencial que aún no ha sido explotado o descubierto. Los entrenadores personales o familiares involucran la vivencia desde un enfoque más amplio en todos los aspectos de la vida de una persona. A diferencia de la consejería o la psicoterapia, las sesiones de entrenamiento personal no manejan los problemas emocionales del pasado (eso se deja a la psicoterapia de necesitarse). 


El entrenamiento personal o parental funciona mejor cuando el cliente (sea persona o familia) encuentra la necesidad de c r e c e r  y reconoce que hay un vacío entre donde está y donde desea estar. Un entrenador personal no le dice a la persona que hacer: ayuda a diseñar un plan, a ver las cosas más objetivamente de acuerdo a las potencialidades de la persona o familia.


Un entrenador personal o parental ofrece a sus clientes herramientas y guías para llevar una vida más recompensante, alcanzar una mejor autoestima, encontrar la riqueza y la paz dentro de cada persona (y de sus familia) para ser mejores seres humanos. El entrenador personal y familiar permite a la persona realizar una visión de vida y elaborar un plan efectivo para llegar a las metas establecidas. 


Nadie se equivoca deliberadamente, cada persona / padre hace lo mejor que puede en el momento dado con los recursos (y conocimientos) que tiene. Por ello, el entrenamiento no se centra en lo que ha sido sino en lo que se quiere ser: se enfoca en el futuro. Lo que pasó, pasó; ahora hay que aprender y potenciar ese aprendizaje, sólo así vale la pena el equívoco.



El entrenador personal es esa persona que ayuda a poner las cosas en perspectiva, algo así como lo que llamamos “ver los toros desde la barrera.” Aprender a ponerse fuera del contexto de lo que está pasando mejora la visión y logra una objetividad que permite una toma de decisiones más satisfactoria. 


Algunas de las metas comunes de las personas que contratan los servicios de un entrenador son identificar y lograr metas y objetivos de vida que permitan una mayor holgura, lograr un balance entre la vida personal y familiar, mejorar la efectividad propia, reducir el estrés, cambiar una carrera, pasar una etapa transitoria, mejorar la productividad y reducir la procrastinación, mejorar la forma de desenvolverse, entre las más importantes.